La Consultoría de Gestión de Operaciones que ofrecemos se centra en la eficiente organización y control de los procesos empresariales para la producción de bienes o servicios, generando ahorros significativos que se materializan en las finanzas de la empresa con mucha efectividad. Este servicio abarca la planificación, supervisión y mejora continua de las actividades clave.
Mediante la aplicación de inteligencia empresarial, recopilamos datos sobre los procesos, identificamos patrones y analizamos tendencias para facilitar decisiones fundamentadas en evidencia. Este enfoque no solo nos permite comprender en tiempo real lo que está sucediendo, sino también prever posibles problemas.
Con ésto podemos asegurar que nuestra consultoría impulsa la digitalización, seleccionando herramientas y plataformas que permiten la recopilación instantánea de datos y el reporteo necesarios para eficientar la toma de decisiones. Basándonos con la experiencia de la aplicación en los conceptos y herramientas como: Lista de Materiales (BOOM), Justo a Tiempo (JIT), Configuración de productos y Control de cambios de lote (SMED), Eficiencia de Stock e Inventario, Plan Maestro de Producción (PMP), etc.
Existe una percepción generalizada de que en las cocinas de los restaurantes predominan los malos humores y los conflictos constantes entre los cocineros y los chefs responsables de área. Esta situación, lejos de cuestionarse, es normalizada desde las escuelas de cocina, donde se enseña a soportar este tipo de trato en lugar de buscar formas de mejorarlo. El mensaje implícito es que este ambiente es inherente al trabajo en cocina y, por tanto, inmutable.
La situación se agrava cuando alguien entra a un restaurante con esta dinámica para aprender. En muchos casos, los propietarios aprovechan este sistema para explotar aún más a los empleados. Esto fomenta una competencia perjudicial entre los meseros y el personal de cocina, generando tensiones que no contribuyen en absoluto a la mejora de los procesos ni al ambiente laboral. Como bien lo dijo Tita en Como Agua para Chocolate, los sentimientos de quienes preparan la comida se transmiten a quienes la consumen.
La aplicación de herramientas de Gestión de Operaciones y control de procesos podría transformar radicalmente esta realidad. Estas herramientas permiten optimizar aspectos como el control de mermas, la gestión de inventarios y los niveles de stock, lo que resulta en ahorros significativos. Además, una mejor gestión del ambiente laboral podría reducir la rotación de personal, disminuyendo los costos asociados con la capacitación de nuevos empleados. Al lograr un entorno más armónico y eficiente, se puede mejorar no solo la productividad, sino también la calidad de los alimentos y la experiencia del cliente.
La Inteligencia Empresarial implica el uso de datos para tomar decisiones informadas. En el contexto de la gestión de operaciones, implica recolectar información sobre los procesos, identificar patrones, analizar tendencias y tomar decisiones basadas en evidencia. La inteligencia empresarial ayuda a entender lo que está sucediendo en tiempo real y a prever posibles problemas.
La digitalización implica el uso de tecnologías digitales para mejorar los procesos y la eficiencia de una empresa. En el ámbito de la gestión de operaciones, esto puede incluir la automatización de tareas, el uso de sistemas de gestión integrados, el seguimiento en tiempo real y la implementación de tecnologías que mejoren la productividad. Estas herramientas digitales complementan las estrategias de optimización, permitiendo una mejora aún más significativa en la gestión de recursos y en la coordinación del equipo.
En resumen, la gestión de operaciones se beneficia enormemente de la inteligencia empresarial y la digitalización, ya que estas proporcionan la capacidad de optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y adaptarse rápidamente a los cambios en el entorno empresarial.